Dondiego... me relajo, tomo carrerilla, afilo el hacha o... como decía el griego, me investigo a mí mismo.
Hacedor, usted siempre de tan buen rollo. Lo que yo veo claramente en la primera son unas ojeras considerables. ¿Un cadáver? Uhmmm... Me alejaré un poco de la pantalla. Ya le cuento. Igual, un elefante rosa.
Ya veo que no da usted puntada sin hilo, Mr. hacedor, lo mismo que hizo la enfermera -supongo- en esa ceja. Pues sí, al final asoma como siempre la baba del diablo.
Te has pasado al arte plástico-conceptual?
ResponderEliminarEn la última se aprecia claramente un cadáver.
ResponderEliminarDondiego... me relajo, tomo carrerilla, afilo el hacha o... como decía el griego, me investigo a mí mismo.
ResponderEliminarHacedor, usted siempre de tan buen rollo. Lo que yo veo claramente en la primera son unas ojeras considerables. ¿Un cadáver? Uhmmm... Me alejaré un poco de la pantalla. Ya le cuento. Igual, un elefante rosa.
Nada más lejos de mi intención que acongojarle. Quizá no era tanto un cadáver como un crímen, en plan Pixelangelo Antonioni...
ResponderEliminarYa veo que no da usted puntada sin hilo, Mr. hacedor, lo mismo que hizo la enfermera -supongo- en esa ceja. Pues sí, al final asoma como siempre la baba del diablo.
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