

Finalmente el arte acabó imitando a la naturaleza. O el arte, al arte. Sólo era cuestión de dejar pasar el tiempo. Y Hitchcock -como si de un filósofo presocrático se tratase- se dio cuenta de que el tiempo, si tiene alguna forma, es la de espiral. Y entonces hizo Vértigo.

Además de contar con diseños de Dalí, todo un especialista en espirales.
ResponderEliminar0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21. . .
ResponderEliminarSí, concedamos a Dalí la parte que le toca.
ResponderEliminar...13, 21, 34, 55... Bueno, creo que sí, que la espiral del pelo de la Novak se puede considerar aúrea.