coalición 2.0: (pequeña) teoría de las multitudes interconectadas
... nada de ello se estabiliza, nada cobra cuerpo simbólico, nada cristaliza en la forma de una identidad cumplida y cerrada, en la clausura de un nombre propio. No, esto no escenifica una u otra identidad colectiva fijable, no es el nombre de un Sujeto de la Historia trascendente y autónomo, recursivo, anclado a una u otra bioterritorialidad -aquí no hay nada de nación, de etnia, de clase, de unidad de destino en la historia, nada de todo eso-. No: aquí no hay más que un momento de giro, una economía de afectos censada por lo inaprensible de un tiempo intensivo, el requiebro de un puro dibujo aéreo que reúne y dispersa en décimas de segundo una multiplicidad indeclinable de movimientos autónomos conjugados, de trayectorias convergentes en instantes de negociación magnética, de líneas de vidas cruzadas que son, a cada momento y simultáneamente, líneas de fuga. (Las tres eras de la imagen)
La red en este aspecto simplemente amplía tecnológicamente el tradicional boca a boca que tan determinante ha sido en la industria del libro y en la esfera política. No se debe de dejar de tener en cuenta, por lo tanto, que el paso del siglo XX al siglo XXI representa la transformación de mercados de producción masiva a otros de producción personalizada, una circunstancia irrenunciable para la industria editorial y la institucionalidad literaria. (Mejorando lo presente, poesía española última)
Y esto me lleva de nuevo al tema del principio, al hecho de que, como afirma Martín, los poetas tengan (tengamos) que 'producir' de manera personalizada a nuestros lectores en medio de la decapitación creciente de los discursos críticos legitimadores que predominaban hasta ahora (crítica de suplemento, discurso universitario, etc) y su proliferación a través de portales especializados, blogs... Está claro que el oficio poético se ve mezclado y contaminado con una política de la amistad/afectividad que convendrá no perder de vista (Eloy Fernández Porta es quizás una de las antenas privilegiadas que se erigen en este dominio). Me consuela darme cuenta de que Martín Rodríguez-Gaona no sólo no olvida la lectura solitaria del libro de poesía, sino que la cree necesaria. De hecho, dicha lectura solitaria se impone como el objetivo último de todo el juego social de legitimaciones y seducciones que implica la red social. Puede que sea éste un terreno lleno de equívocos y arenas movedizas, pero que sin duda se extiende ante nosotros, a un tiempo, como un territorio colmado de sugerentes oportunidades.


3 comentarios:
En la entrevista con Bértolo en el blog de Ibrahim el director de Caballo de Troya citaba a Brea como uno de sus críticos de referencia por lo que las resonancias que bien expones no son de extrañar. En su blog Mi reino por un caballo, caballodetroya.megustaescribir.com se encuentran algunos post que van en la misma dirección.Me ha gustado el libro de Rodríguez Gaona aunque echo en falta algunos poetas en su panorama.
Matías.
Hola Javier, a mí lo de Rodríguez Gaona me parece un libro necesario, en tanto que abre un importante camino para una renovación conceptual en nuestro universo poético. Por otra parte, a mí sí me parece una nómina interesante y representativa del panorama actual. Poetas todos importantes e interesantes. Ahora bien, en lo que discrepo -y por eso digo que es un libro que abre nuevas discusiones- es en algunos aspectos teóricos. Por ejemplo: la lectura un tanto errada, tendenciosa -e infundada- del Ortega de la deshumanización del arte, al que acusa de cosas ajenas totalmente al filósofo. E igualmente el concepto un tanto difuminado de postmodernidad, que no me convence. Creo que hay demasiado juicios apresurados. No sé, es mi primera impresión del libro.
abrazos
alberto
Desde luego, Matías. Yo también echo a algunos autores en falta. Pero eso es algo que me ocurre (nos ocurre a todos, supongo) en todas las antologías. La postmodernidad, Alberto, es un asunto peliagudo, se mire como se mire. Lo interesante, desde luego, es que haya discusión, tanto en el caso de un libro como del otro. Creo que hay materia en ambos para ello.
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