sábado, 25 de septiembre de 2010

Finalistas del Premio Setenil

Hace unos días supe que Atractores extraños había sido seleccionado como uno de los finalistas del premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en el último año. Estoy seguro de que habrá resultado difícil discriminar estos diez libros de un total de 82 que se presentaron al certamen. Quiero tener presente a aquellos libros que han sido descartados en esta primera criba, algunos de ellos excelentes. Quiero asimismo agradecer a Susana y Gonzalo (mis editores) la confianza depositada en el libro. Gracias también a Miguel Ángel Hernández Navarro, a Jesús Andrés y a Juan Jacinto Muñoz Rengel (al que pueden ver también en la lista) por acompañarme en las presentaciones y por su trabajo. Ahora sólo resta cruzar los dedos y esperar que los astros se alineen el día del fallo.

Los hábitos del azar, Francisco López Serrano (Renacimiento).
Teoría de todo, de Paula Lapido (Tropo).
Un koala en el armario, de Ginés S. Cutillas (Cuadernos del Vigía).
Atractores extraños, de Javier Moreno (InÉditor).
Fantasías animadas, de Berta Marsé (Anagrama).
El menor espectáculo del mundo, de Félix J. Palma (Páginas de Espuma).
Azul ruso, de Patricia Esteban Erlés (Páginas de Espuma).
De mecánica y alquimia, de Juan Jacinto Muñoz Rengel (Salto de Página).
Bajo el influjo del cometa, de Jon Bilbao (Salto de Página).
El mes más cruel, de Pilar Adón (Impedimenta).

7 comentarios:

JRB dijo...

Nora buena, por aquí ya sabemos lo que vales y de lo que eres capaz

oscar curieses dijo...

todavía me acuerdo de ese cuento tan maravilloso titulado "la ceremonia", es un cuento que debe empezarse siempre, una y otra vez.

suerte, javi.

Juan de Dios García dijo...

¡Adelante, siempre adelante!

Jesus Andres dijo...

Atractores extraños es un libro estupendo.
Qué bien que consiga reconocimientos!

Gracias a ti.

La KSB dijo...

¡Gracias por compartirlo!
Un abrazo

Tucuman 846 dijo...

¡Mucha suerte! Atractores extraños se lo merece, sin duda.

Dillinger dijo...

Enhorabuena, Javier. Me alegro sincera y dillingerianamente.

Esto además me recuerda que el libro me está esperando en la estantería para ser devorado. No dudo que con placer.

Saludos.