miércoles, 31 de octubre de 2007

La secta del Fénix

Siempre me he preguntado por qué a los recitales y presentaciones de libros de poesía acuden tan sólo poetas. Y hoy he despertado con la emoción de haber dado con la solución (por eso estoy escribiendo esto y no en la cama, que sería lo normal). La respuesta es bien sencilla: sólo leen poesía los poetas. Efectivamente, no he conocido todavía a ningún lector -habitual- de poesía que no haga sus pinitos en el género. La poesía es el género más endogámico. Sus receptores en este país se cuentan por cientos o, como mucho, algunos miles (cantidad equipolente al número de poetas). La conclusión de todo lo anterior es sorprendente. La poesía genera, o el rechazo más absoluto (respuesta mayoritaria), o la adhesión fervorosa (seguida de la pertinente emulación). La poesía es de alguna manera como el porno, suscita una mímesis instintiva e incontrolada de sus seguidores.

Por las presentaciones y recitales los conoceréis.

9 comentarios:

diego dijo...

Lo que pasa es que en la poesía, a diferencia del porno(ante el cual reconocemos la inferioridad), todos nos creemos tremendamente dotados.

Ibrahím Berlín dijo...

Billy Collins, en una entrevista:

«La mala noticia, por otro lado, es que se ha creado una especie de circuito cerrado en el que el público interesado en poesía son sólo otros poetas. Es como ir a un concierto y descubrir que todo el mundo en la audiencia tiene un estuche de violín sobre las rodillas. Por eso me produce gran satisfacción cuando oigo que a alguien que generalmente no lee poesía —y que no escribe, tampoco— le gustan mis poemas. Joyce Carol Oates dijo que la cantidad de gente que lee poesía es aproximadamente la misma que escribe. Yo diría que es un poco menos que porque hay gente que escribe poesía pero que no tiene ningún interés en leerla. Extraño pero cierto.»

Vanlat dijo...

Quizá la gente no lea poesía porque no lee (punto).
Leer poesía requiere, además, un esfuerzo que una novela no necesita; el formato es más breve aunque quizá cuente lo mismo... es necesaria una labor de inferencia mayor (o eso creo).
Quizá la poesía se esconda ahora en las canciones que todo el mundo tararea.
Quizá haya que dejar de ser poetas... ¿tú podrías?

Hautor dijo...

Pues sí, Ibrahím. Creo que me quedé corto y que Collins se acerca más a la realidad.

Para Vanlat. No, no puedo dejar de hacerlo. Y mira que a veces hasta me he propuesto dejarlo. Pero esto es peor que lo del tabaco.

Tucuman 846 dijo...

Difícil tarea la de intentar crear gusto por el género. Los pocos alumnos que acabaron leyendo poesía, también pretendieron dejarme leer sus poemas.
Preparar tortillas de patata para cocineros, cucharas de palo del herrero.

Jose.
Te envío mail
Tucuman 846
jm.gurb@terra.es

Hautor dijo...

Pues sí, Jose. Qué coraje deglutir las tortillas de los alumnos. Aunque siempre cabe la posibilidad de algún Rimbaud, vete tú a saber. Tomo nota de tu e-mail.

Un abrazo.

JOROBAR dijo...

Cuando empecé a escribir poesia, me quedé sin música y cuando comencé a ser protagonista de mi propia poesía, tambien perdí a ésta. Ahora me da miedo ser feliz...
Quizá la poesia esté relacionada con estados de necesidad emocional, intelectual y espiritual que mucha gente no es capaz de tener en toda su vida, y me estoy refiriendo al estado del bienestar europeo, o al sueño americano como modelos de una vida de satisfacción material e intelectualoide (tv, jolivud. bet seler, etc) en la que los poetas o la poesia no tiene un espacio demasiado grande. Se a perdido el interes por que no existe la necesidad.
La musica popular como refugio de la poesía es quizá un intento del tipo de Escritor de novelas-gionista, existen letra de canciones impresionantes, pero lo que se escucha en las radios no da la talla casi ni de musica. Flaco favor hace incluso la comparación y pocas obras musicales basadas en poemas o poetas consiguen un nivel siquiera aceptable de exito o aceptación, (la música es quizas el arte que más tarda en evolucionar e innovar artisticamente).
Por ultimo no es de sorprender el hecho que el interesado por la poesia pretenda hacer participes de su "obra" a sus mentores o profesores, el caracter exibicionista de la poesía es parte de su mágia, y el que sea una practica que implique la aceptación de sentimientos propios y su exteriorización en un soporte permanente (posible objetivo de burlas e incomprensión), hace de la endogamia poetica un medio de auto protección del aficionado o pricicipiante, que parece acompañar para siempre al poeta.

Al final todos los cocineros escriben un libro de cocina, y creemé, se de lo que hablo.

Hautor dijo...

Jorobar, sólo espero que el tuyo -el libro, me refiero- sea bueno. Más que nada para que podamos disfrutarlo los que cocinamos. Estoy convencido de que sí hay necesidad de poesía, pero de otra distinta a la que se vende -con suerte- en los mostradores de las librerías. En cuanto a que la música sea el arte que más tarda en evolucionar... eso es que hace tiempo que no lees poesía (¿me equivoco?)

jcsaura dijo...

Lo mismo que conozco poca gente que lea poesía, conozco cada vez menos gente que tenga como hábito la lectura y, curiosamente, casi todos ellos escriben o lo han intentado alguna vez. Lo hemos intentado. Vale que la poesía, el verso en realidad, es más exigente que la prosa, pero es que resulta tan fácil coger un bolígrafo y un trozo de papel...
No digo que esté mal, que escriba el que pueda y quiera; pero que lean más, que es hermoso leer poesía aunque no se sepa de qué habla. Porque ¿Quién se entera realmente de todo lo que lee?