sábado, 13 de diciembre de 2008

Rengo Wrongo, héroe de las luces

Auténtica rara avis este nuevo libro de Jorge Riechmann. Un libro político, que presume de panfletario, en el que figuran cameos con poetas y demás gentes del ruedo ibérico, amén de lindes foráneas (omito nombres, les animo a que indaguen entre sus páginas. Sólo diré que aparecen sabrosísimos samplers del blog de Vicente Luis Mora) compartiendo vinos y conversaciones con Rengo Wrongo, alter ego de nuestro poeta. Algo parecido a lo que hizo Vilas en 'España', pero dentro de la poesía. Poesía gonzo, la llamaríamos, si nos pusiésemos estupendos. Poemas con un nutrido aderezo de notas a pie de página, algo que empieza a resultar común en los últimos libros de DVD (¿imposición del editor?, ¿poligénesis?), así ocurre en la citada 'España' y en 'El fósforo astillado', de García Román. Ramón Buenaventura, creo recordar, las hacía también estupendas. Riechmann versifica las opiniones y la política y, lo curioso, es que no deja de hacer (hay excepciones, por supuesto) poesía con esos materiales. Riechmann dice esas verdades que -casi- todos andamos rumiando. Adalid de las Luces, arremete contra la postmodernidad acrítica, sabedor de que ningún dadaísmo es más extremo, ninguna vanguardia es más cool que la que abandera el capital (arrimados ideológicamente los mercados internacionales y globalizados -¿no resulta paradójico?- al 'prohibido prohibir' sesentayochista). Y, lo mejor, lo que debería ocurrir tras la lectura de todo buen libro de poesía, es ese deseo de imitación, de envidia nada sana por no habérsenos ocurrido a nosotros ese poema. Son muchos los casos. Dejo aquí un par de ellos:

I

Lyotard inauguró el género
de los cuentos posmodernos
para niños con demasiado miedo a la oscuridad
transformado por inversión proyectiva
en pánico a las Luces:

en la base
el escamoteo del trabajo
por la energía y por la información
como programa para el capitalismo del futuro

Sigue siendo un género de cuentos
con mucho éxito

Amigos y amigas
de lo posmoderno:

¿recordáis -interroga Wrongo-
que el introductor de Lyotard por estos pagos
fue aquel joven y brillante intelectual español
llamado Federico
Jiménez Losantos?


II

Con diecisiete años
una generosa infusión de datura
lo transportó muy lejos

Conversó con el Diablo en la calle Doctor Esquerdo
recibió una importante confidencia de Rimbaud
llegó a su casa sin pantalones
y durante tres días con sus noches todas las superficies
fueron brillantes enjambres de luciérnagas
trabajando para que la vida psicodélica
desbordase cualquier frontera o límite

Desde entonces sabe
que no hay ningún alucinógeno
más potente que la poesía

5 comentarios:

Ibrahím B. dijo...

Vaya golosinas que nos recomiendas. En efecto, muy buena pinta.



(Aunque, por lo común, no comulgue con Riechmann.)

Hache dijo...

Yo me leí el libro de una sentada y me parece excepcional; a ratos es divertidísimo, a veces lúcido a más no poder. Es cierto que tiene bajones importantes, pero el tono medio del libro es espectacular.

Nos vemos pronto.

Un abrazo.

H.

almostcompletelyhappy dijo...

Genial tu clik, sencillamente genial, con tu click yo he hecho mi clic. ¿Alubias con sabor a caviar?, mmm..., no, para mi mejor que eso. Tu click es la leche, blanca, limpia y nutritiva. Y además que momento pues "esta leche es leche buena y mañana Navidad..." ;-). Porque para mi mañana ya es Navidad, ...ñoño que es uno.
Gracias, un abrazo.
P.

Javier Moreno dijo...

Javier, no encuentro un correo electrónico para invitarte, pero nos gustaría que participaras en el especial Las Lecturas de 2008 de la revista HermanoCerdo, donde estamos invitando a lectores y escritores a recomendarnos algunas de sus lecturas favoritas de este año que termina.

Si te interesa, escríbeme un correo con tu colaboración a bluelephant (at) gmail.

Un saludo.

pd. Espero que esta coincidencia de nombres no produzca un colapso cósmico irreparable.

hautor dijo...

Me alegro de que te haya gustado mi Click, P. ¿Alubias con sabor a caviar? Uhmm... Me parece una buena idea, muy de Ferran Adrià. Felices fiestas.