martes, 12 de febrero de 2008

Ehem

Ante el estupor causado en algunos lectores de este blog -y transmitido en algún caso personalmente- por el post anterior, tengo que decir (mínima captatio benevolentiae) que no se trata sino de un homenaje nada encubierto a Roberto Bolaño, en particular a la última página de su cuento Sevilla me mata, incluido en su libro -póstumo- El secreto del mal. Ahí nos regala Bolaño una estupenda visión de lo que sea la herencia literaria. Asimismo recomiendo para la correcta comprensión del post anteriormente citado la lectura del libro de Harold Bloom The anxiety of influence. Se impone, por tanto, una lectura (me da coraje tener que decir estas cosas) alegórica del texto. El literalismo es una de las facetas más extendidas del mal (quizás la peor; y de seguro la más aburrida). Por último, decir que entre la incorrección política y la incorrección literaria optaré siempre -qué duda cabe- por la primera.