lunes, 26 de mayo de 2008

Los datos y el alma

En relación con la lectura del siguiente post se me ocurren algunas cosas. Pensar, por ejemplo, los datos personales almacenados por ciertos servidores como una especie de sombra, de doppelgänger, de alma en manos de ciber-gurús que pueden someternos a su brujería. Efectivamente, la ley analógica que gobierna todo acto de magia admite un parangón en este caso. Imaginemos al hacker-gurú modificando nuestros datos (la lista de nuestro libros favoritos, obtenida a través de las compras realizadas en librerías), escribiendo "La sombra del viento" allá donde ponía "La carretera", por ejemplo. Y la consiguiente avalancha de e-mails enviados desde el servidor (ignorante del acto de hechicería) recomendando la compra de nuevos best-sellers. La lista de correo no deseado como único talismán del que echar mano.