miércoles, 4 de junio de 2008

Separación de poderes

Otra vez la colusión de un grupo de ciudadanos y mass media consigue incidir en la política. Se trata del caso Mari Luz. Ante el mal funcionamiento del sistema judicial (algo evidente) los políticos (unánimemente, por cierto), acuerdan endurecer las penas contra los pedófilos, medidas que incluyen la publicación de listas oficiales de idem (otra vez la pulsión escópica del ciudadano), asunto éste de dudosa legalidad. Lo que me preocupa no es que se modifique una ley, algo inevitable y necesario en muchas ocasiones, sino que esta modificación provenga de campañas orquestadas por los medios de comunicación que se excusan en la así llamada "alarma social". El mediólogo Regis Debray sugiere en "El estado seductor" una separación de los poderes legislativo y mediático como un asunto necesario para salvar la democracia, del mismo modo que fue inevitable en un momento de la historia la separación del poder religioso y terrenal. No tengo que decir que me encuentro entre los fervientes partidarios de esta separación. Por cierto, no sé si han reparado en la noticia importante de ayer: la detención de un grupo de pederastas informáticos. Justo el mismo día. ¿Casualidad? La alarma social no sólo surge espontáneamente, sino que, la mayoría de las veces, se crea de manera artificial.

domingo, 1 de junio de 2008

Chez Circe

En medio de la polémica gastronómica a la que ni siquiera el presidente del gobierno parece sustraerse, dejo aquí una idea por si algún emprendedor tiene en mente inaugurar un restaurante. Creo que sería de lo más "in", mucho más que aquellos locales en los que uno come tumbado sobre una esterilla. Dónde va a parar.

Les cuento.

La cosa sería un lugar diáfano -rollo loft-, y bien iluminado. La comida se serviría en comederos para una (gamellas), dos o más personas. El cliente debería ponerse a cuatro patas y abastecerse de las viandas con la sola ayuda de su boca. La comida sería de primera calidad. Nada de tostas ni pinchitos de tortilla. Pienso en deliciosos maki-noris, lasañas de pato, croquetas de langostinos y algas, espuma de berberechos, etc. La bodega sería amplia, variada y sofisticada. Los vinos se servirían en bebederos alojados junto a los comederos. En lugar de servilletas, el restaurante proporcionaría alfileres para sujetar las corbatas a la espalda y gorritos para evitar que el pelo acabe entremezclándose con los exquisitos manjares. No creo equivocarme si digo que en poco tiempo las listas de espera se equipararían con las del Bulli.

Pónganme el primero de la lista.

lunes, 26 de mayo de 2008

Los datos y el alma

En relación con la lectura del siguiente post se me ocurren algunas cosas. Pensar, por ejemplo, los datos personales almacenados por ciertos servidores como una especie de sombra, de doppelgänger, de alma en manos de ciber-gurús que pueden someternos a su brujería. Efectivamente, la ley analógica que gobierna todo acto de magia admite un parangón en este caso. Imaginemos al hacker-gurú modificando nuestros datos (la lista de nuestro libros favoritos, obtenida a través de las compras realizadas en librerías), escribiendo "La sombra del viento" allá donde ponía "La carretera", por ejemplo. Y la consiguiente avalancha de e-mails enviados desde el servidor (ignorante del acto de hechicería) recomendando la compra de nuevos best-sellers. La lista de correo no deseado como único talismán del que echar mano.

jueves, 22 de mayo de 2008

Otra más

Otro día de suerte. Uno de esos días que debería marcar en el calendario. Ha sido en Colmenar de Oreja. Desconozco las coordenadas exactas, pero eran las 11:20. He encontrado otra pieza de puzzle. No sé si les he contado alguna vez que tengo un instinto (no me atrevo a llamarlo don) que me lleva a encontrar piezas de puzzle tiradas en el suelo. No sé si se han dado cuenta, pero el mundo está lleno de piezas de puzzle. Como la de hoy. Piezas solitarias, nunca dos o tres, ésas son las más codiciadas. Como la de hoy. Lo más extraño de la pieza de Colmenar (pues así pasará a denominarse a partir de hoy esta nueva pieza de mi colección) es que es una pieza en blanco, sin color, ni dibujo. La imagino como una pieza más de un puzzle, un puzzle de una página en blanco, así me gusta imaginarla. Un puzzle difícil, por tanto. El más difícil.

lunes, 19 de mayo de 2008

Autocensura

Hoy me gustaría hablar de las ideas mediocres. Aunque alguien siempre puede afirmar que no existen ideas mediocres sino tratamientos mediocres de dichas ideas, a mí eso siempre me pareció una coartada para la mediocridad, una madriguera para su refugio. Soy metafísico en ese sentido. Parto de un principio indiscutible, de un axioma impepinable: Existe la mediocridad. Y esta medicocridad tiene que ver con la autocensura. Lo mediocre está en relación con el contexto cultural en el que uno se desenvuelve, pero también guarda una componente personal. Lo que a mí me parece mediocre no tiene por qué parecérselo a mi vecino. Y eso está bien. Hoy, por ejemplo, se me ha ocurrido una idea mediocre que quiero compartir con ustedes. Es una imagen, un trailer, un corte publicitario. Se trata de Cristo en la cruz. La cámara asciende desde los pies del crucificado, recorre su anatomía atormentada, el rostro contraído de dolor y, más arriba, grabado en el madero, acaba mostrando una inscripción que dice lo siguiente: IKEA: REDECORA TU VIDA. Es un anuncio de cruces pera penitentes, ya saben, de esas que arrastran los nazarenos en número variable (proporcional a la cantidad de sus pecados, supongo) por las calles durante la Semana Santa.

¿Demasiado irreverente? No sé. La cosa es que no me convence. De momento, la destinaré a ese cajón donde guardo los fragmentos catalogados con el marchamo de autocensura (Mis documentos\censurados.doc). Así es que yo no les he contado nada.

martes, 13 de mayo de 2008

El juego de las ciber-analogías

El tiempo libre me permite lucubrar artefactos técnico-poéticos como el siguiente.

Tómese un dirección de IP, por ejemplo, la mía: 62.174.113.27, y conviértasela en coordenadas terrestres. El resultado es el siguiente:
62,174-113,27

Introdúzcanse entonces esas coordenadas en google-earth, y obténgase entonces esta imagen sorprendente, un lugar recóndito de las Yellowknife wetlands, en Canadá. Algo así como los pantanos que rodean al "Lago del esclavo":



Las coordenadas anteriores corresponden a latitud norte y longitud oeste. Basta con escribir
62,174+113,27
para cambiar la longitud oeste por la este. Entonces uno es transportado a un lugar si cabe más recóndito que el anterior, en plena Siberia rusa. Échenle un vistazo si acaso no me creen:



Lo que más me llama la atención es el carácter desértico y -sobre todo- fractal de ambas imágenes. Cerca del segundo, encuentro una mina de diamantes que se llama Paz (Mir, en ruso). Les dejo una imagen de la mina:





Descubro asombrado, enlazando por ahí, que el territorio de Yellowknife, en Canadá, es rico en minas de diamantes. He aquí una de las más importantes, la de Diavik:



Como ustedes podrán comprender, la cosa empieza a parecerme como poco esotérica.

No me digan que el invento no resulta interesante.

Prueben, prueben ustedes. Y ya me cuentan.

domingo, 11 de mayo de 2008

Humor vítreo




1839. Daguerre inventa la fotografía. A partir de entonces la imagen, que ya había alcanzado uno de sus apogeos en el renacimiento, impera en el mundo. Los objetos nos llegan cada vez más a través de una imagen, de una superficie. Los seres pierden una dimensión, por tanto, se aligeran en su deseo de escapar a la gravedad. La imagen puede servir, sin embargo, para mostrar lo que está tras ella, del mismo modo que el lenguaje ha servido desde sus inicios a los poetas para intentar mostrar lo que lo sustenta. Hacer que la imagen recupere su tercera dimensión, obligarla a transitar del simple indicio al símbolo. Como la famosa escena que da inicio a Un perro andaluz en la que la navaja corta el ojo haciendo aflorar el humor vítreo. Paso de la superficie al volumen. Rasgar el velo, el lienzo, el píxel.