miércoles, 20 de mayo de 2009

Gemelos fantasma ó 1+1=1

Ayer leí, entre fascinado y atónito, la siguiente noticia en El País. Que uno de cada ocho de nosotros haya compartido el útero materno con un gemelo me parece un asunto que no puede dejar de tener consecuencias antropológicas. Pienso en el manido tema literario del doble, en la gran cantidad de mitos donde uno de los dos gemelos ha de ser sacrificado para que se produzca el acto fundacional (de una ciudad, generalmente), pienso en el 'con' del que habla Sloterdijk en sus Esferas I... Muchos de nosotros hemos sido dos antes de poder ser uno. Deténganse un momento a meditar sobre ello. Y díganme que es lo que piensan al respecto.

lunes, 18 de mayo de 2009

El hombre, la escritura y la máquina


Aquí pueden verme, con cara de niño aplicado sobre su cuadernillo Rubio, porque así era como me sentía manejando la tableta gráfica de la Máquina Hammelín, una iniciativa encuadrada dentro del festival Muchomasmayo de Cartagena. Como aprender a escribir de nuevo. Una experiencia alucinante. Cartagena estaba preciosa, con cientos de personas agolpándose a la puerta de los museos. Y por si fuera poco con la Máquina Hammelín, la máquina duchampiana de Cabo san Roque, en la explanada del museo de Arqueología Marina. Todo un descubrimiento. Yo olvidé mi cámara, pero Jose Daniel Espejo, otro de los hammelines (junto a Cristina Morano y Diego Sánchez Aguilar), me ha proporcionado las siguientes imágenes:




lunes, 11 de mayo de 2009

Renacimiento 2.0

La semana pasada llegó a mis manos este nuevo libro de poesía, publicado en la editorial Icaria. Les dejo la imagen de la portada. Como siempre, tardará algunos días en llegar a sus librerías. Sean pacientes.

martes, 5 de mayo de 2009

'Cortes publicitarios' en sobres de azúcar

Ester, una buena amiga cartagenera, me envía las siguientes fotos del sobre de azúcar que ha usado para el café. Una iniciativa que se encuadra dentro del festival de MuchoMasMayo.

Poesía y azúcar. Poesía y cafeína. Dos buenas combinaciones.


lunes, 4 de mayo de 2009

Nueva Eleusis

Ayer asistí estupefacto a la instalación de la artista danesa Kirstine Roepstorff en el MUSAC de León. El título de la obra es Stille Teater. Se trata de una representación teatral donde el protagonista es una especie de autómata compuesto de imágenes en movimiento, al que acompañan las voces en off de los dos contendientes dialécticos: la imagen y el espacio. El texto de Kirstine es bellísimo e intenso. Pensé (a la salida de la representación) en la supermarioneta de Gordon Craig, aunque en realidad a lo que más se parece este Still Teater es a una nueva propuesta del antiguo misterio eleusino griego. Treinta y cinco minutos de arte que es sabiduría, manifiesto estético y rito iniciático, al mismo tiempo. A pesar de la brevedad de este vídeo, creo que sirve para hacerse una idea de lo que digo.

lunes, 27 de abril de 2009

SOS4.8

De vuelta del SOS4.8. Todo fue estupendo. Miguel Ángel, Antonio y Alfonso son como tres piezas distintas que se conjuntan para que funcione a la perfección el mecanismo engrasado con la mejor nocilla (aunque yo no la probé). En la mesa de narrativa hacía frío, y acabamos temblando como escolares en un patio de colegio en pleno invierno. Carlos Pardo, entre el público, hizo subir la temperatura. La discusión se centró entre el pragmatismo y el esencialismo y en las generaciones literarias como acumuladores de poder. Por supuesto. Toda la razón. Todos allí habíamos leído a Nietzsche. La literatura es un conjunto de fuerzas (no necesariamente binario) que se contraponen y que lo convierten en un sistema dinámico. Al día siguiente, al mediodía, la mesa sobre poesía. Es maravilloso escuchar a gente hablar de poesía bajo el sol en la terraza del CENDEAC. Pensaba eso mismo mientras daba sorbos periódicos a varias tazas de café. Pienso que debería instituirse, que en lugar de ir a oír misa, la gente debería acudir a las terrazas de Murcia a escuchar oír hablar de poesía. Y a leerla. Mientras subía y bajaba en los ascensores del edificio, me fijaba en la foto de Párraga, el pintor que ha dado nombre al centro cultural instalado en el mismo edificio. Y recordé cuando era niño, cuando aquel hombre pasaba temporadas en casa de su madre, que vivía en nuestro mismo rellano, en la puerta de enfrente. Durante aquellos días lo veía entrar y salir, caminar tambaleante por los pasillos del edificio, rodeado de esa aura de la que se presupone dotado a cualquier artista. Más de una vez montamos juntos en el ascensor. Y ahora veo su fotografía a través del cristal de este enorme ascensor capaz de deglutir a 30 personas. Y pienso que el tiempo parece divertirse a veces produciendo extraños bucles.

lunes, 20 de abril de 2009

Cuando buscábamos batería

Aquí, algunos restos de la tragedia:

La tragedia.